Tiempo de lectura estimado: 4 min.
Esto es lo que te puede interesar: La importancia del concepto.
Sea tu proyecto más grande o más pequeño, trabaja en su concepto. Si quieres avanzar en una dirección, primero tenla clara.
¿Cómo deseas que la gente interactúe con tu propuesta de valor?, ¿qué deberían conocer de ti?, ¿cómo quieres que te perciban?
Siempre hay un concepto. A veces es confuso, a veces es erróneo, a veces es el de otro, alguien que no eres tú, o bien, es un reflejo de lo que fuiste, no de lo que quieres y te esfuerzas por ser. Allí está la cuestión.
Comienza definiéndote, regresa al STOP inicial si lo necesitas, y no olvides que cada día evolucionas. Y si has dejado de hacerlo, preocúpate.
Cuando lo tengas claro, será hora de ponerte en marcha.

