Tiempo de lectura estimado: 4 min.
Esto es lo que te puede interesar: Hay que evolucionar, pero con sentido.
A veces lo que necesitas es algo más radical, ¡una revolución! Pero no siempre.
Es bueno establecer revisiones periódicas de distintas partes de lo que haces o plantearse mejoras cada 3, 6, 12 o 24 meses. Pero también es bueno identificar esas posibles mejoras sobre la marcha y abordarlas inmediatamente. Si para cada una de ellas tienes que convocar una reunión, hacer un calendario, establecer responsables, asignar recursos significa que los defectos tardarán mucho en corregirse y eso no es bueno ni para tu empresa, ni para tus colaboradores, ni para tus clientes.
No hagas una montaña de cada posible evolución. Es cierto que tienes que pensar, pero no lo confundas con burocratizar.

